Por cuestiones de la vida vivo en Francia, donde el concepto de moda infantil es muy diferente al concepto español.
Aquí os contaré mis aventuras y desventuras para poder vestir a mi bebé de forma clásica.

jueves, 7 de junio de 2012

La historia de un pelele

Sí, chicas, sí, porque para mí cada compra es una historia, una aventura. Siempre me pasa algo, con la talla, con el modelo, con el envío y, por supuesto, el lograr que llegue hasta este rinconcito del mundo. Puf, puf, puf, acabo agotada.

Muy a principios de temporada cuando aún quedaban abrigos en las tiendas, me encontré con esta ranita de Naxos en la tienda de Pe a Pa.


Me puse en seguida en contacto con la tienda, pero ya la tenían agotada. ¡¡¡Mon dieu!!! ¿Cómo es posible, si estamos en febrero?, ¿pero cuándo tengo que empezar a preparar el armario del niño? ¡¡¡Qué estrés, qué estrés!!!

Hice mi ruta por la tiendas y nada, o no la habían recibido o ya no le quedaba. Me proponían otros colores, o bien otra talla, o me daban la opción del pelele.


Pero lo cierto es que peleles que me gusten encuentro muchos, pero ranitas no tantas. No sé por qué me parecen más insípidas, más simplonas y además aquí, en Estrasburgo, a la ranita no le puedo sacar mucha rentabilidad porque hace más fresquito. Pero de ésta me enamoré, por el color, por el lazo, no sé, la ví diferente. ¡¡¡Y no quería otra cosa!!!

Pues nada, pensé, a otra cosa mariposa. Y, de repente, un día de mayo, mientras buceaba por el ciberespacio infantil, me encontré con la Tienda Mamá Pata, con todo al 50% . Entre todo lo que había, me volví a encontrar con el pelele, pero ni rastro de la ranita por ningún sitio. ¡¡¡Arrrggg!!!

Como estaba bien de precio y la colección me gustaba, haciendo uso de mi vena consumista, me decidí a comprarlo. Con la suerte añadida que una amiga venía a Estrasburgo y mi madre, después de protestar, tuvo a bien acercarse al aeropuerto para darle mi nueva adquisición.

Sin embargo, cuando lo ví en persona, me desilusionó. No me enamoró, no me decía nada. La tela me parecía muy tiesa y pensé que el pobre se iba de morir de calor en pleno verano ahí dentro. Y lo cierto es que me entró un poco de arrepentimiento. ¡¡¡Qué disgusto!!!

Finalmente, el otro día decidí ponérselo al peque, porque si encima lo dejo en el armario, con etiqueta y todo, cogiendo polvo, mi marido me corta la cabeza. Y he de deciros que puesto me encantó, me rechifló, le sentaba fenomenal, y la tela no es tiesa para nada, es un algodón muy fresquito. ¡¡¡Ahí sí que me enamoré!!!

Os dejo documento gráfico que verifica mis palabras. Hacerle las fotos, una odisea porque no para quieto. He sudado la gota gorda persiguiéndole por la casa, así que perdonarme por no ser unas fotos estupendas.







Por supuesto, inglesitos blancos forever, porque no tengo más opciones por el momento. Alguna que lo tengáis también, ¿Cómo se lo habéis combinado?

Un besazo y gracias por vuestros comentarios.

Á bientôt.

miércoles, 6 de junio de 2012

No me puede estar pasando esto...

Hoy es 6 de junio, miércoles. De hecho, es el primer miércoles del mes de junio, por si no os habéis dado cuenta. ¿Y a mi qué?, diréis.

Pues os informo que en Estrasburgo todos los primeros miércoles de cada mes suena una "sirena antiaérea o antibombardeo", o qué se yo cómo se llama. Sí, sí, una sirena por toda la ciudad, como las de las películas de la Segunda Guerra Mundial donde todo el mundo corre para refugiarse en los túneles del metro.

Y es que, como estamos en zona fronteriza con Alemania, y han tenido más peleas entre los dos países que un corral de gallos, parece ser que todos los primeros miércoles prueban que las pilas de la alarma siguen funcionando, por si las flies.

Pues imagináos oír eso por primera vez cuando llegas aquí y no tienes ni idea de lo que va el tema...

Yo sola en casa, recién salida de la ducha, con mi albornoz blanco y reluciente. De repente, la alarma suena por toda la ciudad. Y lo primero que piensas es: ¿nos invaden?

No puede ser verdad que la Tercera Guerra Mundial ya esté aquí y yo tan lejos de casa. ¡¡¡Mierda!!! (Perdón) Y encima en albornoz. Si voy a morir quiero hacerlo con clase, ¡¡¡no así!!!. Y además sola, con mi marido en el trabajo.

 ¿Y qué hago ahora?, ¿me tiro cuerpo a tierra?, o si estas dentro de casa no hace falta. No me puedo creer que esto me esté pasando a mi.

Corro a la ventana y me asomo como puedo, porque vivíamos en un ático con ventanas de difícil acceso. Veo que la gente no se inmuta, no salen corriendo, no hay nadie tirado en el suelo debajo de los coches como yo esperaba. ¡¡¡Venga ya hombre!!! Que estos franceses tendrán mucha flema como los británicos, pero que el vecino alemán nos esta invadiendo.

No daba crédito, recé todas las oraciones que sabia. Y el ruido paró. ¿Habrán hecho caso allá arriba a mis plegarias?

Días después nos contaron la bonita historia de "la sirena antiaérea". Ja, ja, qué graciosos estos franceses, pa' morirse. Ya podían avisarte al bajarte del avión y evitarnos el susto.


Á bientôt.

martes, 5 de junio de 2012

Mademoiselle...

Como os contaba ayer, a pesar de nuestra actuación madre-hijo, nos admitieron en la guardería y el viernes fuimos a firmar el contrato y a visitar las instalaciones. Allá que nos plantamos la happy family, marido incluido.

Cuando salió la directora a recibirnos, nos estrechó la mano a los dos adultos y luego dijo algo así como "bon jour mademoiselle".

Mi marido y yo nos miramos. ¿Ha dicho señorita?

Lo bueno de que no hablar el mismo idioma es que puedes hablar por lo "bajini" en tu español y decir lo que te plazca, que no se enteran (en principio).

Yo le dije a mi marido:

- No cielo, lo de mademoiselle lo habrá dicho por mí.
- Ummmmm, no creo, tú eres madame que ya estás casada. Se lo ha dicho al niño. Se cree que es una niña. Ves, como le pones esa ropa...
- Y dale a los pedales, pero si lleva un pelele de flores azules. ¿Qué tengo que ponerle, de vaquero, para que le llame monsieur? Me niego!!!

Después de pasar por el despacho, empezamos la visita guiada por la guardería. Nos iba enseñando las estancias y presentando a las cuidadoras y la verdad que se refería a mi hijo como Guillegmo, y pensé, bueno, creo que por el nombre está claro que es un chico. Habrá sido una equivocación al principio.

Pero no, al segundo volvió otra vez con el mademoiselle y mi marido, con mirada asesina:

- Dile que es un garçon de una vez.
- Pero si lo tiene que saber, si estuve aquí hace una semana y lo hablamos.
- Pues creo que no lo tiene claro. Haz el favor de decirle que es un niño.
- Bueno, espera, ahora se lo digo, no quiero interrumpirla en su explicación.

Fin de la visita y volvemos a entrar en su despacho a ultimar los papeles. Y otra vez con el mademoiselle de los h...os!!!

Y ya mi marido me refunfuñaba entre dientes:

- Dile que es un niño de una vez si no quieres que en septiembre se lleven una gran sorpresa al cambiarle el pañal!!!

Casi me da un ataque de risa con esa frase!!! Así que le dije a la directrice:

- Excuse-moi, Madame, c'est un garçon, pero es que en España los vestimos así, con flores y con colores muy alegres... (toma del frasco, Carrasco).
- Ahhh! --me dice la amiga--. Es verdad, ahora que me fijo, ese tipo de zapatos y calcetines se los he visto a un niño español que viene por aquí.

Que me vas a contar del tema, morena, pensé yo, que me traéis por la calle de la amargura con vuestros chaussettes. A ver si aprendéis un poco y nos copiáis el estilismo!!!!

Conclusión:

1º) Son más incultos en el tema moda infantil de lo que pensaba.
2º) Tienen memoria de pez, porque no hacía ni una semana que había hablado con ella de mi petit garçon.

¿Guillegmo o Guillegma?

Á bientôt.

lunes, 4 de junio de 2012

Gritos y susurros

El año que viene quiero llevar al peque unas horitas a la guardería, tiempo suficiente que me permita ir a clase y seguir perfecionando mi francés.

El tema que te quema es que la semana pasada tuvimos nuestra rendez-vous con la directora de la guarde para ver los horarios y conocernos. Y allí me planté yo, con mi tacón alto y mi niño "niquelao", porque es tan difícil conseguir guardería que quería causar buena impresión. Y, madre mia!!! Cuanto mejor quieres que vayan las cosas, peor van.

Y es que estaba yo en la puerta dispuesta a entrar y un niño con cara de angelote y sus ricitos rubios, jugando con el pomo de la puerta.

- A ver cielete, que voy a pasar. Echate pa' un "laito" guapetón. Ten cuidado con la puerta.

Todo esto en francés, que se resume en: Attention!!!

Pues nada, que el niño ahí plantado, y yo con Guillermo en brazos y el tacón. Le hice una verónica, un salto de la rana, con doble tirabuzón,un pase de sevillanas y finalmente pude esquivar al niño.

Pero tal era el follón que, zas!!! Se cierra la puerta y el niño se pilla los dedos.

- Mon Dieu!!! --me puse a gritar--. Ahhh! Este niño!!! Tu es bien? Tu es bien? Montres-moi la main? (que se traduce en algo así como "haz el favor de enseñarme esa mano que pa' qué leches juegas con la puerta").

Y, sorprendentemente, las monitoras que estaban al lado ni se inmutaron, ni levantaron una pestaña, ni les cambió la expresión de la cara, ni una mueca en los labios. Una de ellas se levantó, cogió al niño, le susurró algo (los franceses hablan en susurros), le llevó a la enfermeria, y cuanto más gritaba el pobre, poseído por el demonio, más calmadas estaban ellas.

Claro, y miras alrededor y están todos los niños en estado zen, en plena meditación, limpiando sus chacras, y dices: pero, estos niños, ¿qué han tomado? Les falta gritarte: "Paz y amor..., y el Plus pa'l salón". Pero no, no se han fumado nada, es la tranquilidad y la paciencia con la que les tratan las monitoras.

Y es que, chicas, seamos realistas, la sangre hispánica se nota a la legua, nos mueve la pasión y nos movemos por impulsos. Estamos acostumbrados a usar un tono de voz elevado y, claro, todo eso se lo transmitimos a los niños, que se pasan el día cardíacos con nuestro modo de hablarles.

Porque quién no ve u oye, o hace ella misma, a grito pelado:

- ¡Ayyy! ¡Mi gordi!
- Pero qué bonito es mi niño!!!
- Quién te quiere a tí!!! Que te como entero!!!

Y que me decis en el parque cuando el niño no te hace caso o ves que se está jugando la vida.

- Manolito!!! Para de una vez!!!
- No te subas ahí, pedazo de cabezón, que te vas a matar!!!
- ¿¿¿Que te he dicho veinte veces??? Como vaya te pego tal guantazo que te comes los dientes!!!

Pero aquí, mis amigos los franceses les susurran al oído para llamarles la atención y, lo mejor, que les causa efecto, que los niños obedecen!!!

Estas viendo al cafre francés a 200 metros, y piensas: qué grito le va a meter la madre cuando lo vea ahí subido. Hasta estás pendiente para no perderte el espectáculo... Pero nada, se acerca, y le regaña tan bajito que ni el espia que has mandado para que te cotillee el desenlace se entera de lo que ha dicho.

En fin, que después de mi entrada triunfal, entro en el despacho de la directora, y Guillermo va y se porta fatal. Y es raro, porque él es bastante bueno. Pero el "tio porío" solo quería suelo y gritaba como un poseso. Y, claro, después de ver la paz infantil que había visto fuera, me tenía abochornada. Encima, dejarlo en el suelo para que se callara no fue la solución, ya que empezó a tirar de los cables del ordenador.

Yo sólo sonreía y la directora lo miraba de reojo. Glups, pensé, me va a decir que no tienen plaza, que entre la madre y el hijo aquello parece un patio de Marías, y que a gritar, al mercado.

Pero, chicas, finalmente me dio los papeles y ya he firmado el contrato. Así que la cosa no fue tan mal.

Ahora solo tengo que entrenar y hablar bajito con mi hijo para que no le echen el año que viene.



Á bientôt.

viernes, 1 de junio de 2012

Dímelo hilando

Siempre he admirado mucho a las personas que tienen la habilidad de crear cosas con sus propias manos, y más aun si son capaces de convertirlo luego en un negocio.

Yo, como dice mi madre, tengo manos que parecen pies, y a lo más que puedo aspirar es a tunear o "customizar" cosas que ya tengo. Y no será por ideas, madre mía!!!, que de esas no me faltan, pero entre mi poca habilidad y la falta de paciencia que Dios me ha dado, cuando intento algo me sale un churro total.

Pues, en esta linea, os quiero hablar de un firma que se llama Dímelo Hilando. No sé si ya os habrán hablado de ella, pero como no puedo leerme todas las entradas de todos los blogs de aquí a dos años atrás, pos desolé de la muerte!!! y os casco la historia.

Sus creadoras son dos chicas, también muy arraigadas a Cádiz  (mucho arte en esa esquina de España, no sé si os habéis dado cuenta), que empezaron personalizando camisetas y ahora han montado toda una linea de complementos y ropa informal, incluso se han atrevido con los tocados.

Y, además, con tienda online, cosa que, por mi situación actual, me produce mucha alegría. Ainsss, cuánta envidia dentro de mi cuerpo!!! Mirad que cosas hacen con sus manitas:

FAJINES
 
Me encanta esta prenda, sobre todo en verano, cuando te pones un vestido blanco así como insípido, y de repente le metes un fajín, un broche, unos megapendientes y un super tacón y... voilá, un vestido completamente diferente.

CAPAZOS PARA LA PLAYA O PISCINA




Y es que, chicas, de unos años a esta parte ir a la playa es un poco estresante, porque ya no puedes ir de cualquier manera, con la mochila y el short vaquero como antaño. Ahora aquello parece la Pasarela Cibeles versión arena!!! Así que, chicas, nosotras no podemos ser menos y tenemos que hacernos los conjuntitos monos, monísimos, con todo conjuntadito para ser la sensación.

VESTIDO PLAYA O NO....





Y os dejo con el resto de los conjuntos de camisetas, bermudas para niños, polos... pero lo que más me gusta son los bombachos. ¡Quién tuviera piernas pa' lucir ahí dentro! (Yo, después del embarazo, no).

CAMISETAS Y CONJUNTOS

Para mamis e hijas

Toda la familia a juego. Triunfamos en la playa fijo!!!

Quiero una como la de papi!!!



Para mi, para la hija que no tengo, para mi madre....

Y rosa también para chicos, yuju!!!

Lo dicho, este año poblamos las playas de estilo.

Á bientot.

jueves, 31 de mayo de 2012

Estrenando El armario de Lucia

Hola, holita otra vez. En primer lugar, quiero deciros que estoy emocionada porque hemos superado las 1.000 visitas en un par de semanas. Me hace mucha ilusión que sigáis mis aventuras y desventuras por la moda infantil. Algunas no sé cómo habéis dado conmigo, la verdad, porque no me veo por ningún sitio!!! Pero me encanta que os quedéis con nosotros y sobre todo me encanta que me dejéis comentarios.

Ayer estuvimos de fiesta española, con paella, sevillanas, gazpachito, trajes de flamenca... No sabéis que ilusión hace eso cuando estás lejos de casa!!! Se me caían los lagrimones!!! Y claro, hoy mi cuerpo va por un lado y mi mente por otro, lo que viene siendo no puedo con mi alma del cansancio que tengo!!!

Así que hoy toca una entrada cortita.

He visto estos días varias entradas hablando de la firma El armario de Lucia, así que creo que pocas cosas podré deciros que no sepáis ya.

Pero sí puedo dejaros una foto del gordi con un pelele precioso de la colección Amanecer.

Hay muchas mamis que os habéis hecho con uno para vuestras niñas (que, por cierto, están preciosas con él), pero no he visto a ninguna mami que lo haya comprado para su niño. Las que tengáis dudas para vuestros bebes, deciros que es una maravilla y que favorece muchísimo.

A las pruebas me remito.


Una odisea para que mire a la cámara


Me como esa carita

Se lo he combinado con los inglesitos blancos porque, como he dejado ya patente, aquí no tengo  muchas más opciones. Pero de cara al veranito, que ya estaré en España, quiero meterle otro color. ¿Qué me recomendáis?

¿¿¿Azulón como la piculina???

¿¿¿Celeste como el piqué???

Estos otros modelos de la colección Giulieta me están tentando, me parecen una monería.

¿Cómo veis esto para un niño de 12 meses?
Ese cuello y el lazo me tienen indecisa.
También tengo la opción del pelele.

Que, por cierto, ese lunar en los peleles lo he visto también en El Atelier de Mariquilla, y también me rechifla.



Y qué me decís de ese vestido y de esos lazos. Pá morirse!!! Si tuviera una niña, ya estaría en mi armario.

Bueno chicas, mañana más y mejor, y ahora un Alka seltzer y siesta.

Á bientot.

martes, 29 de mayo de 2012

No sin mis calcetines!!!

Hace un par de semanas empezó a llegar el buen tiempo a Estrasburgo y, de repente, descubres que al peque hay que empezar a quitarle los leotardos. Pero, mon Dieu!!!, la búsqueda de calcetines o chaussettes (es la palabra francesa, y me encanta como suena) ha sido mi segunda gran odisea del mes.

San Condor de mi vida, por qué no das el salto internacional y te instalas aquí con nosotras. La de quebraderos de cabeza que nos quitarías a muchas!!! Que el canalé y los pompones no han cruzado los Pirineos!!!

Sois conscientes de la gama de colores que tiene Condor, de los buenos que son sus productos, que no hacen bolas ni ná de ná... Ay!!! Cuánto te echamos de menos. No sabes lo que tienes hasta que te falta.

Un día de búsqueda de zapatos + búsqueda de calcetines = depresión, seguido de un atracón de tiendas online, con una alta posibilidad de picar, arruinarte y que te pongan las maletas en la puerta por derrochona. Y todo por unos malditos calcetines. Esa prenda insípida que todos tenemos en los cajones, que no le das importancia, pero es fundamental elegirla correctamente para los niños.

En esta búsqueda estábamos Jana y yo, y al borde de rendirnos y decidir seguir poniéndoles a los peques los leotardos comprados en España aunque los niños criaran chinches con 30º a la sombra, cuando me vino la inspiración divina. El desarrollo de los acontecimientos es el que narro a continuación:

Martes, 7 de mayo. 11:00 hora Zulú:

- Janilla, le he estado dando vueltas y como necesito los zapatos ipso facto y no encontramos los chaussetes de los h...os, podemos hacer un pedido conjunto, ponernos ciegas  y que se lo envíen a tu marido (señor encantador que estaba temporalmente en España).
- Perfecto, me encanta la idea, la apoyo, la promulgo, la secundo, la amparo... pero mi marido vuelve el 16 de mayo. Tenemos una semana para hacerlo todo.
-No hay problema, en Calzados Nicolás nos lo entregan en 2 o 3 días, y tienen toda la gama de colores de Condor y los zapatos que necesito.

Y así quedó hecho el pedido y la transferencia. Sólo quedaba esperar, recibir, disfrutar y pavonear.

Lunes, 14 de mayo. 14:00 hora Zulú:

El intermediario, oséase, el marido, nos informa que el paquete no ha llegado. Sudores fríos, me temo lo peor. Decido llamar a la tienda.

- Bon jour, quiero decir, buenos días, que verá, que bla, bla, bla...
- Si, perdona, es que no hemos visto la transferencia y el paquete no ha salido, pero ahora mismo te lo mando.
--Trago saliva-- ¿¿¿Cómo??? No, eso no puede ser, porque el paquete tiene que llegar mañana sí o sí a Zaragoza.
- Puf, puf, puf, pues mañana es fiesta en Madrid por San Isidro y va ser muy difícil.
- Ni san Isidro, ni San Isidra, ni todo el Santoral (que me perdonen por blasfemar todos los Santos del cielo). Necesito ese paquete como agua de mayo.
- Mira, voy a hablar con el mensajero a ver que podemos hacer y, si no, pues te devuelvo el dinero.
- Nooooooooooooooooooooooooo. No quiero el dinero, por Dios, por la Patria y por el Rey (perdón otra vez), quiero mis zapatos y mis calcetines!!! ¿Por qué es todo tan difícil?
- Bueno, no te preocupes, que te van a llegar. Mañana están en Zaragoza y si no es así te los mando a Francia. Por la gloria de mi madre que los vas a recibir.

Respiré tranquila. Que pena le tuve que dar al pobre David, que desde aquí quiero darle las gracias, porque el paquete llegó sano y salvo a su destino.

Que todos los males de mi vida sean como estos.

Á bientot.