Por cuestiones de la vida vivo en Francia, donde el concepto de moda infantil es muy diferente al concepto español.
Aquí os contaré mis aventuras y desventuras para poder vestir a mi bebé de forma clásica.

viernes, 22 de junio de 2012

Pequeños caprichos

Siempre he tenido dos deseos absurdos en mi vida en cuanto a la posesión de un bien material se refiere. De los otros deseos, he tenido mucho más: ser princesa, vivir en una isla desierta, que me toque la lotería, casarme con Brad Pitt...

Uno de ellos era tener unas zapatillas de estar por casa con tacón y pompón blanco, como los de las películas antiguas de Katharine Hepburn.

El otro, tener cajas para guardar sombreros y pamelones. No es que tenga yo un gran arsenal de los mismos, pero siempre me han encantado, todas las sombrereras igualitas y apiladitas. A lo My fair lady.

Pues el primero de mis deseos lo cumplí el año pasado. Estando yo embarazada de cinco meses, pasé delante de un escaparate de Chantelle y ellas estaban allí, mirándome y llamándome a gritos, con un 35% de descuento. Pobrecitas mías, ahí tan solas y expuestas a las miradas del todo el mundo. Estarían mejor en mi casita, dentro de mis pies, sintiendo el calorcito de una amiga. Así que, por pena a esas pobres zapatillas, me las compré.



Qué bonitas son. Y me fuí tan feliz con ellas. Pero, cuando llegué a casa, mi marido puso el grito en el cielo:

- ¡¡¡Estás loca, embarazada como estás, con los tobillos de plastilina que tienes tú, para que te caigas y te esnafres con el poco equilibrio que tienes con la barriga!!!

Pues nada, muy a mi pesar, las condené al ostracismo en un rinconcito de mi armario. A coger polvo.

Mi marido tenía razón en una cosa: tengo tobillos de plastilina y meses después... ¡¡¡parí con un esguince de tobillo!!!

Sí, sí, chicas, cinco días antes de dar a luz, me doblo el tobillo pero, contradiciendo a mi marido, no llevaba tacón ni nada que se le pareciera. Unas míseras zapatillas planas de estar por casa. Un mal apoyo del pie y... ¡¡¡cataplof!!!.

Ainsssss, qué lastima de mí, ahí me planté yo en la clínica con mis muletas, mi venda toda blanca y reluciente, mis 42 semanas de embarazo y un barrigón a esas alturas que ni Papá Noel. ¡¡¡Se puede tener peor pinta!!! Y encima tuve un parto horroroooso. ¿Pero por qué me pasan estas cosas?

Pues mis pobres zapatillas siguen sin estrenarse once meses después de dar a luz y es que, seamos sensatas, no te puedes poner esas zapatillas de tacón con el pijama de ositos, nooooo. Hace falta un camisón que vaya acorde con ellas. Desgraciadamente, mi superconjuntito de La perla que me regalaron cuando me casé ¡¡¡no me entra!!! ¡¡¡pero ni aguantando la respiración!!! Malditos kilos, se me han agarrado pero bien.

Bueno chicas, algún dia mis zapatillas volverán del exilio.

Á bientôt.

miércoles, 20 de junio de 2012

¡¡¡Esta noche hay una fies-ta!!! ¡¡¡Vamos todos a la fies-ta!!!

Hola chicas, ayer os dejé sin entrada, pero por la noche (lo que en Francia son las 7 de la tarde) tuvimos un chupi evento y, como la ocasión requería, estuve de preparativos todo el día, bueno, lo que viene siendo me pruebo 20 vestidos, me los quito, que si ahora me pongo el azul, que si ahora me pongo el marrón... Todo esto con Guillermo detrás de mí, cogiendo el cable del secador, intentando subirse a la cama para coger las medias, abriendo los cajones del maquillaje, atropellándome con el correpasillos... No sé cómo me pude peinar y pintar decentemente.

Después de varias vueltas decidí ponerme este modelo:

En azulón con los complementos en negro.


Vestido de Etxart &Panno y zapatos de Adolfo Domínguez

Detalles del cinturón y pendientes de herencia.

Pues este chupi evento era un cocktail organizado por un matrimonio encantador (ella española, él alemán) que llevan viviendo aquí 27 años y ahora, por cuestiones de trabajo, se despiden para irse a Luxemburgo a vivir. Vuelcos que da la vida, pero todo siempre para mejor. La velada fue maravillosa, en una casa palacete en un sitio precioso de Estrasburgo. El catering maravilloso, todo buenisimo, variado y en cantidades industriales. El ambiente estupendo, todos muy guapísimos y algún que otro pez gordo... ¡¡¡Si es que había mucho nivel, Maribel!!!

Y como hoy, después de la fiesta, el cerebro no está en su fase creativa para hacer una extensa entrada, os dejo enlaces con varios de los sorteos que circulan por la red:

Bebes Chic, con motivo de cumpleblog, celebrará sorteo el día 24 de junio. A elegir entre estas 3 opciones:








El Mundo de Hugo ha llegado a los 100 seguidores y quiere celebarlo el próximo 26 de junio con un sorteo de un vale de 30 euros.





Mama Estilista. Sorteo el 15 de julio de estas tres maravillas que hace con sus manitas, una artistaza.






Á bientôt.

lunes, 18 de junio de 2012

Parejas perfectas

Ahora estoy empezando a descubrir el universo infantil de los dibujos animados con el peque. Hemos empezado con Pocoyo que, además, se lo pongo en inglés, siguiendo los consejos de las chu-chus.

Me parecen unos dibujos muy simpáticos y muy bien hechos, aunque el estilismo que lleva Pocoyo podría mejorarse, ¿no? ¿Qué me decís de esas dos piezas en azul que fomentan el chandalismo? ¿y de ese casco de piloto que no entiendo yo muy bien el objetivo del mismo? Pero bueno, esto podría ser el tema de una próxima entrada.

Lo cierto es que mi hijo carece un poco de paciencia y, una vez terminada la música del principio, prácticamente ya no le hace caso a los dibujos. ¿Será porque todavía es muy pequeño?

Al final los acabo viendo yo, que me encanta esa lengua de trapo que tiene Pocoyo. Pero el pobre muñeco a veces me da un poco de pena, porque muy espabilado no se le ve. Creo que está más perdido que el barco del arroz. Mira que el narrador le repite las cosas 20 veces, y yo (con mi hijo) desde casa también. Ahí estoy yo gritándole "Pocoyo, que es un paraguas", "que no te enteras, Contreras". Y, para colmo, luego viene su amigo Pato, que va de listillo y se cree que todo lo sabe. Pobre Pocoyo, a veces parece el torpe de la pandi.

¿Os lo imagináis de pareja con Caperucita Roja? Porque chicas, ésta también lista, lista, lo que se dice lista, no es mucho. Porque a ver, bonita, si te encuentras por el camino con el lobo con esa cara de famélico de no haber comido en una semana, ¿cómo se te ocurre decirle dónde vas? ¿Tu madre no te ha dicho nunca que no hables con desconocidos? Y, encima, luego llegas a casa y te encuentras a tu abuela con esa cara de maromo y esa boca llena de dientes y ¿no sospechas? ¿o es que la pobre Caperucita era miope? Mucha trenza rubia, muy mona, y mucha capa a la última, pero muy espabilada tampoco es.

A estos dos juntos, no les auguro yo mucho futuro. Lo que si saldría de esta unión es una de las combinaciones de colores que más me gusta: rojo y azul.
















Este conjunto de Pilar del Toro es un éxito.

Teresa Lanas. La combinación con los cuadros vichy es un acierto total.


Bañador de El baúl de Luz.

Estas braguitas de perlé me encantan en Cosa de Niños.


Todo el equipito para un recién. Dos ratoncitos rosas.
 
De Marina Laencina.


Hilda Sordo en Plumcake. Uno de los éxitos de la temporada.


Capazo de Dimelo Hilando.

Azul más oscuro, de la Ventanita.

Para dos hermanos en Kucadas.

Jose Varón en Karamelos.

Quiero darle las gracias a El Mundo de Hugo y a las Nenas de Pimp porque me han dado también el premio Versatile Blogger ¡¡¡Lo tengo por partida triple!!! Muchísimas gracias chicas, me hace mucha ilusión que os hayais acordado de mí.




Á bientôt.

viernes, 15 de junio de 2012

Problemillas con el francés

A veces el idioma da lugar a situaciones cómicas. Nosostros hemos vivido varias, pero la última fue el día de mi cumpleaños.

Esa noche salimos a cenar mi marido y yo a un restaurante que se llama Au Crocodile. Es un restaurante muy cuco que tiene un estrella Michelin. Imaginaros ya con eses estatus lo que te puedes encontar cuando te traen la cuenta. Pero bueno, una vez al año no hace daño. Y, además, he de deciros que se cena fenomenal.

Para poneros en antecedentes, comentaros que el año pasado ya estuvimos allí, también para celebrar mi cumpleaños. Tomas un menú degustación con varios platos, pero además, fuera de carta, te traen varios entrantes, más degustación de quesos después de comer, más varios postres, tejitas, bombones y café. ¡¡¡Una barbaridad de comida!!! Entramos a los 8 y salimos a las 11:30.

Mi marido, que es de buen comer comola que aquí subscribe, me decía:

- ¿Quedan más platos?

Y yo miraba de soslayo el menú:

- Creo que un par más cielo.
- ¿¿¿Dos más??? ¿Pero qué quieren, cebarnos como a Hansel y Grettel?
- Puf, pues después de eso vienen los quesos y el postre --ingenua yo, pensé que sería un postre sólo.
- ¡¡¡Qué dices, pero si no me entra nada más!!!

Lo cierto es que yo, amante del chocolate, el último postre "tarta a los tres chocolates" no la pude terminar. Luego, claro, nos fuimos a casa rodando, nos faltaba empujarnos con un palito.

Pues yo entonces estaba embarazada de 8 meses y, por tanto, no podía tomar vino, y como una botella sólo para mi marido no merecía la pena, pues agüita fresca y santas pascuas. ¡¡¡Y menos mal!!!, porque ya con el precio del vino, se nos hubiera disparado más de la cuenta.

Pues ante aquella experiencia, este año que volvimos decidimos coger un menú más baratito, que también tiene menos platos y además decidimos también no tomar vino. Y es que chicas, al no ser unos entendidos en esta materia, nos duele gastarnos un pastizal en algo que no vamos a saborear bien porque, además, no vas a elegir el vino más barato, ¿no?

Pactamos entonces que cuando viniera el sumiller, le diríamos que yo estaba embarazada como el año anterior y con eso nos evitábamos más explicaciones.

Llegados a este punto, un poco de vocabulario francés:

- Ella está embarazada: elle est enceinte.
- El embarazo: la grossesse (estas dos últimas no se pronuncian).
- Ella está gorda: elle est grosse.

Quedaros con estas palabras porque, cuando nos dan el libro gordo de Petete con todos los vinos, dice mi marido:

- Merci monsieur, mais nous n'allons pas boire du vin parce que ma femme est grossesse.

Lo que viene siendo al cambio:
- Gracias señor, pero no vamos a beber vino porque mi mujer está GORDA.

¿No os queréis morir? ¿Cómo se os queda el cuerpo?

Recuerdo al pobre sumiller mirando a mi marido con cara de asterisco e imagino que pensó algo así como: "Hay que ver como se las gasta el marido de esta señora. Pues yo no la veo tan gorda. Y, además, si se van a poner ciegos a comer, ¡qué tendrá que ver el vino!"

Yo sonreí entre dientes. ¡¿¡Qué voy a hacer!?! Casi lo mato, y será que no conoce mi marido el vocabulario prenatal, si nos hemos pasado nueve meses repitiéndolo en el médico, la matrona, el hospital, en la tienda, en la calle...

Si es que todo se pronuncia parecido y el pobre hombre con los nervios, la presión del camarero, el saber que va a "mentir", se lió con el vocabulario, y me dejó como me dejó.

En fin, que tengais un buen fin de semna.

Á bientôt.

jueves, 14 de junio de 2012

La importancia de las pequeñas cosas

El pasado fin de semana una de las españolas que vive aquí en Estrasburgo me llamó para decirme que tenía un regalo para mí por mi cumpleaños, que quería dármelo aunque fuera tres semanas más tarde. Yo oigo regalo y se me pone una alegría en el cuerpo que no me tengo. Me encanta que me regalen y regalar. ¡¡¡Aunque sea un calendario de los chinos!!! Eso sí, con buen gusto.

Me dijo: "no te hagas ilusiones que es una chorradilla, un detallín de nada". Yo, ilusiones ninguna, ya sólo con que se haya acordado de mí me doy por regalada.

Así que vino a casa y me trajo lo siguiente:



Son cuatro cajitas de cristal opaco apiladas. Dentro de cada una hay una pequeña degustación. Me dijo que me los tenia que comer por orden, empezando por arriba. Y la temática toda en rosas y rojos, ¡¡¡cómo a mí me gusta!!!


Tomates cherry con semillas de amapola.
Fresas con chocolate.
Tarta de queso con pétalos de rosa.

.
Macarron de fresa

No me digáis que no es una cucada. Me pareció un detalle precioso y muy rico, por cierto. Lo que se puede hacer sin gastar mucho dinero y poniendo un poco de imaginación.

Y siguiendo en la temática rosa, este fin de semana estrenamos también el pelele de Tete & Martina de Angelottes. La compra de este pelele no tiene mucha historia. Lo ví, me enamoré, llamé, me dijo el precio (puf, puf, puf), dudé unos segundos... y lo compré.

Eso sí, llegó en el mismo paquete que el de Naxos, el de Kauli y otro par de peleles más que mi madre, como ya os dije, tuvo a bien acercarle al aeropuerto a una amiga que volvía a Estrasburgo.

Pues el día que recibí el pack de peleles, estábamos en casa tomando café con otros matrimonios. Cuando mi amiga me dio mi "botín", ellas me miraron con cara de gatito de Shrek, pidiéndome con los ojos que la abriera, y yo, como es lógico, no me pude resistir. En ese momento se hizo el silencio y los maridos me miraron (y eso que iban a la suyo) y me dijeron; "pero, ¿eso es de niño?, ¿no te habrás equivocado al comprarlo?.

Yo oía el cerebro de mi marido pensando: "ves como tengo razón, ellos piensan como yo". Lo que me faltaba, que alimentaran el inconformismo de mi marido.

Os dejo foto del pelele en cuestión para que juzgéis vosotras.

Inicialmente era así:

Lazo de tul y flor... creo que me pasé.

Ante los comentarios recibidos, le quité los complementos y ha quedado así:

Un poco difícil sacar la tela.

Que lucha, no llevamos ni zapatos.

La espalda. Me rechifla la tela.

Mirando a la cámara. Es casi misión imposible.
  
Ainsss, ¿podéis haceros una idea?

Por fin, ¡¡¡de cuerpo entero!!!

Cuando se lo puse, mi marido me dijo que no me quejara si le llamaban mademoiselle, princesa, bonita, muñeca y demás sucedáneos. Que, esta vez, me había superado.

¿Qué os parece? ¿Pensáis que me he pasado con el rosa y las flores?

Á bientot.

miércoles, 13 de junio de 2012

¡¡Dios le da pan a quien no tiene dientes!!

Ainsssss, que Dios me perdone, que no quiero ser mala, que admito todas las tendencias, estilos y querencias pero lo cierto es que, a veces,... ¡¡¡Dios le da pan a quien no tiene dientes!!!

Y es que el sábado nos fuimos a Alemania a hacer la compra. Como os dije estamos pegaditos a ellos. Cruzas el rio Rhin (Rhein en alemán) en 5 minutos y ya estás diciendo Guten morgen o Gute nacht. Hacemos la compra allí porque es más barato que en Francia, ¡¡¡e incluso que en España!!! Es curioso, porque su renta per capita es más alta y sin embargo el precio de los productos es más bajo. Pero bueno, este tema nos daría para otra entrada.

Si los franceses no saben vestir a los niños, no os quiero contar los alemanes. Ni a los niños, ni, a veces, a ellos mismos (que me perdone la Merkel, pero es así). A veces te dan ganas de pedir de rodillas que te arranquen los ojos para no seguir sufriendo ante lo que estás viendo.

Bueno, pues volviendo al tema que te quema, estábamos en nuestro momento compril de supermercado entre puerros y lechugas (y tiro porque me toca), completamente exento de cualquier ápice de glamour, cuando veo a una chica muy mona toda ella. Iba muy bien pintadita, su pelo de peluquería, su manicura francesa (sí, hice de Sherlock Holmes y en un momento fiché todos los detalles)... y, de repente, ¡¡¡un bolso LANCEL!!!

Chicas, no sé si conocéis esa firma. Yo no la conocía hasta que llegué a Francia y tiene unos diseños... puf, puf, puf, sobre todo los de Brigitte Bardot, pero claro, a unos precios prohibitivos. Yo, cada Navidad, cada cumpleaños, cada aniversario, suspiro por uno de ellos, pero luego me da dolor de corazón pedírselo a mi marido como regalo, puesto que a fin de cuentas es sólo un bolso. Me quedo en el escaparate buscando el más sencillo, con menos florituras, a ver si ése cuesta un poco menos, pero nada, no bajan de los 700 euros. Y tienen modelos para volverte loca, para combinar con cualquier color.

Tan blanquito, para que lo coja el niño con
sus manos sucias... 720 euros.



¿A que me veis en Saint Tropez con él? 790 euros.


Un básico que va con todo. 890 euros.


Más hippie-chic. A tirar la casa por la ventana. 1.350 euros.

Rosa forever. 720 euros. Snif, snif.


Tengo unos zapatos que le irían al pelo. 890 euros.


Tan emocionada estaba yo al ver uno de esos bolsos fuera del escaparate que no deparé en su carrito de la compra. Al volver en mí observé con gran estupor un maxicosi dentro del carrito del que sobresalían unos pies ¡¡¡con unas zapatillas blancas de deporte!!! No puede ser, no puede ser. Me acerqué un poco más para poder observar a esa criatura, y no puedo describiros lo que ví porque sólo recordarlo me entran escalofríos. ¿Cómo puedes salir tú, madre divina, con ese atuendo, tan estupenda, y luego llevar al niño con esas pintas, que era un insulto al buen gusto y al equilibrio cromático? Ganas me dieron de darle un tirón del bolso y decirle: "cuando aprendas a llevarlo, te lo devuelvo. No te lo mereces".

Hay cosas en la vida que el dinero no puede comprar. Para todo lo demás, Master Card... o un marido rico (aunque llegamos un poco tarde para esto último).

Á bientôt.

martes, 12 de junio de 2012

Premio Versatile Bogger

Que no me lo puedo creer, que me han dado mi primer premio. ¡¡¡Qué ilusión más grande!!! Esto es una de esas cosas que siempre piensas que les pasa a las demás y no a tí. Y mira, aquí está mi condecoración, que la voy a imprimir y me la voy a poner en el pecho como si llevara una medalla, ji, ji, ji.

Me la ha dado Carmen de Cosas encantadoras. Os invito a que os paséis a ver las maravillas que hace con sus manitas para que llevéis a las niñas superconjuntadas. ¡¡¡Muchas gracias, Carmen!!!


 
REGLAS:
1º Dar las gracias a los bloggers que te han nominado.
2º Nombrar a 15 bloggers que son relativamente nuevos o que lees habitualmente.
3º Hazles saber que les has nominado.

4º Agrega la imagen de tu premio.

5º Comparte siete cosas al azar acerca de tí mismo.


Lo de nombrar blogs es más difícil, je, je, porque me gustan muchos y a algunos ya se los ha dado Carmen:
Nora, Norita, Nora
Aa medallitas.
De dos a cuatro en mes y  medio.
Corte Flamenco
El armarito de olivia
Teresa Lanas
La tata de Miguel
Para mi principe y mi princesa
Las nenas de pimp
En celeste y chocolate con mucho arte y mas
De faula
Dos ratoncitos rosas
La queca de Claudia
El cielo es de color de rosa
Mis polluelos


En cuanto a siete cosas de mí:
  1. Vivo en Estrasburgo, llegué desde Madrid, estudié en Sevilla, me crié en Cádiz y nací en Mallorca.
  2. Soy una mujer de mundo, y me encanta viajar.
  3. Prefiero las ciudades grandes a las pequeñas.
  4. Mi color preferido es el rosa. ¿Lo sabíais?
  5. Mis prendas preferidas son los bolsos y los zapatos
  6. Soy economista aunque siempre quise ser periodista, actriz, piloto de aviones de guerra... Como una cabra. 
  7. Me gustan mucho los pequeños detalles y me gusta la gente que los cuida.
Pues vuelvo a decirlo, muchas gracias a Carmen. Tengo que aprender a poner mi premio en mi blog para lucirlo. Si alguien sabe cómo, que me lo diga.

Á bientôt.