Hoy voy a contaros el inicio de mi pasión por la moda infantil. Y no, contradiciendo lo que muchas de vosotras pensaréis, no empezó cuando nació mi hijo. Se remonta mucho más tiempo atrás, hace hace aproximadamente 18 años.
Y es que, cuando yo tenía unos 14 años, mi madre tenía una tienda de moda infantil. Se llamaba
Peques y estaba en San Fernado, Cádiz. Allí he pasado muchas tardes después del colegio, he colaborado con mis muñecos a decorar los escaparates y, en mis viajes a Madrid, he visitado los
showroom con mi madre. Me he empapado de firmas y de tendencias, claro que de aquella época, donde no había tanta variedad de firmas y los precios no eran tan asequibles. Era la época de Pili Carrera, de Paz Rodríguez, de Pilar Nueno, de Trapitos, de Bugui Bugui...
Tanto estaba rodeada mi madre de esas preciosidades que, con 3 niños ya
en el mundo bien criaditos, se quedo embarazada del cuarto. ¡¡¡Y no sólo ella!!! También su socia y, casualidades de la vida... ¡¡¡los dos peques nacieron el mismo día!!!
Con el embarazo y los tres cafres en casa, mi madre decidió dejar el negocio y toda la ropita que tenían en
stock se la repartieron entre las dos.
Como no sabían el sexo se repartieron vestidos, ranitas, pantalones, sabanitas, complementos...
Unos meses después, como es lógico, nació mi otro Guillermo. Mi madre revivió la maternidad desde una perspectiva más madura y sosegada. Y nosotros disfrutamos de la gran experiencia de tener un hermano que era casi como un hijo. Fue un soplo de aire fresco en casa, una nueva alegría en nuestras vidas.
Teníamos tanta ropita de niño y de niña que le cambiábamos de ropa varias veces al día. Y los vestiditos tan ideales que tenía mi madre los convirtió en
peleles para niño. ¡¡¡No podíamos desperdiciar esas maravillas!!! Algunos, muy pocos, han sobrevivido al paso del tiempo y a las horas intensas de parque, y ha podido heredarlos mi hijo Guillermo. Me hace mucha ilusión que lleve ropita de su tío tocayo, aunque lo cierto es que la moda infantil también ha cambiado en todo este tiempo y en algunas cosas se nota.
Estos eran vestidos que han sufrido una transformación. Tomad ideas mamis de niñas que vayáis a tener un peque:
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| Era un vestidito para la playa. |
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| Detalle de la tela. Dibujos de hipopótamos. |
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También era un vestidito.
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| Convertido en un pelele clásico con nido de abeja. |
Aparte de estos vestiditos que dejaron de serlo, también hemos heredado algunos peleles. Son los de toda la vida, de corte más clásico de lo se lleva ahora, pero que realmente nunca pasan de moda.
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| Con bodoques en azul y costilla de ratón en cuello y manga. |
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Mi hermano con dicho pelele.
Los lazos no han llegado vivos, pero eso tiene fácil solución. |
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| Hecho a mano. Se nota en los cuellos, que se llevaban mas grandes. |
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Estos colgadores también vienen de la tienda de mi madre.
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Osito para los toallitas.¿Os acordáis cuando venían en recipientes redondos?
Ahora lo utilizo para el peine y la colonia, jeje. |
Son las ventajas de haber tenido una madre emprendedora dentro del sector. Pero no os creáis, que también tiene desventajas. Y es que es dificilísimo ir con mi madre de compras para el peque, que ya desde la experiencia se fija en todo y se ha vuelto muy selectiva:
- Mamá, mira este faldón que mono.
- A ver, a ver. Sí hija, muy mono, pero mira, no está bien rematado. ¿Ves estas costuras? No está bien terminado.
- Ainsss, mamá, pero me rechifla. Yo me lo llevo que eso de las costuras no se nota.
- Qué dices, loca de la colina, que no te lo llevas. Por ese dinero te compras uno bien terminado y, además, mira, este encaje no está hecho a mano.
- Bueno, y este jersey y la capota, ¿qué me dices?
- Huy, huy, huy, qué va, qué va, mira como está hecho el punto. ¡Mira el revés! Nada, nada, deja eso donde estaba.
Con lo cual, os podéis imaginar que entre los dos días contados que iba a España para comprar la canastilla y mi madre inquisidora detrás, ha sido una odisea poder vestir al niño.
En fin, ¿qué os parece la idea reciclaje?
Por cierto, supernotición, sorteo en Para mi Príncipe y mi Princesa. Regalazo de modelo a elegir de la nueva colección de otoño-invierno de Eva Castro Baby. Las interesadas, incribiros pinchando en la foto:
Á bientôt.